En esta fase formalizamos una propuesta técnico-económica en la que se define de manera precisa el alcance de nuestra intervención, las líneas de actuación planteadas y las condiciones bajo las que se desarrollarán los trabajos.
La propuesta se estructura a partir del trabajo realizado en fases anteriores, integrando los criterios técnicos y regulatorios definidos, así como las necesidades específicas del proyecto, con el objetivo de establecer un marco de colaboración claro, coherente y ajustado a la realidad del cliente.
Este documento permite al cliente disponer de una visión completa del enfoque planteado, facilitando la toma de decisiones con un alto grado de claridad y estableciendo una base sólida para el acompañamiento técnico.